La agencia de calificación norteamericana cree que las autoridades de China tienen herramientas para poder evitar una crisis financiera en el futuro cercano. Incluso en la ausencia de una crisis sistémica, los desequilibrios creados por una acumulación rápida del endeudamiento parece que van a erosionar la calidad del crédito según vaya pasando el tiempo.
 
La liberalización financiera, particularmente la de la cuenta corriente del país, podría debilitar la habilidad de las autoridades para poder manejar riesgos sistémicos, ya que una apertura prematura y no ordenada de la contabilidad nacional podría incrementar la probabilidad del sector bancario de sufrir estrés de liquidez.
 
No dejan mucho espacio para el optimismo, ya que dicen que incluso si se evita una crisis sistémica y la liberación financiera se parase, podrían afrontar bastantes consecuencias adversas.
 
Con respecto al endeudamiento, dice que se creó después del 2008 y eso acabará resultando en un período largo de crecimiento económico por debajo de la media.