No se confundan: no hablo del futuro a corto plazo de los mercados. De eso, al menos por el momento, ya se ocupan los bancos centrales.
Me refiero al futuro de verdad, en términos de las nuevas generaciones. Educación y menor desigualdad, aunque yo siempre he pensado que una cosa (la educación, la mejor inversión) lleva a la otra. Y creo que el FMI piensa básicamente lo mismo.


http://blog-imfdirect.imf.org/2015/05/29/once-in-a-generation/

¿Sólo señales? Lamentablemente, indicios, excepciones en muchos casos, pero que te llenan de ilusión. La reanudación de las clases en la capital de Nepal y los intentos para alcanzar un consenso sobre los refugiados en Europa y Asia. Poco a poco, lamentablemente todo demasiado lento, pero con mayor concienciación a nivel mundial sobre los problemas sociales. Buscando poner un orden en un mundo, el actual, tan desordenado.

En el papel del FMI que incluyo en este mensaje se especifica que habrá hasta tres reuniones este año a nivel internacional para valorar los progresos en la lucha contra la pobreza y forzar más acuerdos para combatirla.
En definitiva:

1. En julio se celebraran reuniones en Addis Ababa para asegurar la financiación necesaria que permita superar la extrema pobreza
2. En septiembre se revisaran los progresos de los Objetivos de desarrollo del milenio que expiran este mismo año; probablemente se adoptaran nuevos objetivos, como los configurados dentor el Desarrollo sostenible
3. Por último, en la Cumbre de las Naciones Unidas de diciembre en París inicialmente centrada en el cambio climático también se tratará de hacerlo compatible con una mejora económica a futuro.

¿Sirven para algo? Ya el mero hecho de su existencia es relevante. Que se puedan producir conversaciones a nivel internacional de alto nivel es siempre importante. ¿Y sus consecuencias? Lagarde afirma que sí se han producido avances importantes con respecto a los Objetivos del Milenio en 2000, aunque nunca serán suficientes es cierto.
Veremos.

José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España