Michelin es uno de los nombres que está haciendo daño al índice francés tras haber presentado unos resultados que no han gustado al mercado.
Por un lado tenemos que las ventas han descendido un 2.4%, una vez más, dañados por los problemas que presentan las monedas de los países emergentes.
 
Sin embargo, la demanda de los neumáticos tanto para coches como para camiones ha mejorado en todos los frentes menos en Europa del este, principalmente por la crisis de Ucrania.
 
La guerra de precios también hace su mella, ya que ha tenido que reducir los precios entre el 3% y el 5% en mercados ya asentados. Punto positivo viene por el repunte de las ventas de coches en Europa, lo que hace aumentar también las perspectivas del negocio para este segmento en el futuro.
 
Al igual que en otras compañías, la debilidad del dólar, las monedas de Sudamérica y el Rublo han hecho que se esfume el 4.6% de las ventas.
 
Con todo, ha reiterado sus objetivos de beneficios para todo el año con un flujo de caja libre por encima de los 500 millones de euros.
 
En estos momentos está descendiendo -3.97% y se sitúa en 89.07 euros.