Nos despertamos hoy en Europa con una continuación del sueño que vivimos ayer, dominado por la esperanza de ver un acuerdo próximamente entre los acreedores y Grecia. Los últimos comentarios apuntan a que ese acuerdo podría ver la luz en jueves que viene, así que de momento los operadores se limitan a descontar dicho acuerdo dentro de unos límites técnicos bastante claros.

Al igual que ayer todos los súper sectores de Europa están en positivo teniendo en cabeza los medios de comunicación con 1,48% seguido de los servicios financieros con 1,45% y las tecnológicas con 1,38%. Los peores del día son las utilities con 0,47% seguido de las empresas de inversión inmobiliaria que sólo suben 0,52%.
Punto positivo para los mercados también lo hemos tenido en los PMI tanto de Alemania, como Francia y de la eurozona, que apoyan a que exista vitalidad macroeconómica, a pesar de Grecia, por lo que muchos esperan que toda esta situación positiva para la economía se potencie si Grecia deja de ser un problema, aunque muchos creen que lo único que se está haciendo es darle una patada la lata para encontrarnos la un poco más adelante.

China también ha puesto su granito de arena con una ligera mejora de su PMI creado por el HSBC y mostrando que hay espacio para que el gobierno siga apoyando la economía de cara a conseguir ese objetivo de crecimiento del 7%.
Por otro lado, la situación macro en Europa debería ser un generador de fortaleza para el euro, pero sin embargo el euro dólar está descendiendo nada menos que -0,86% ante cierta fortaleza que está mostrando el dólar que se ve perfectamente en ese intento de rebote y cambio de dirección de la corrección desde los máximos de este año en el dólar-yen. La realidad el euro dólar es que estamos muy cerca de esa barrera que empieza en el 1,14 y que acaba en el 1,16 que es donde más o menos estuvimos esperando la confirmación de la activación del programa cuantitativo, por lo que todo que signifique colocarse técnicamente por encima de esos niveles estaría diciendo que el programa cuantitativo apenas se notaría en el euro, algo que no es cierto. Hacernos superar esa resistencia significaría que existe una convicción bastante potente acerca de que dicho programa tuviese una duración mucho más corta de lo esperado porque hay una fuerte presión alcista sobre las perspectivas de inflación que obligarían al banco central europeo a mover ficha, pero la verdad es que la activación del programa cuantitativo ha venido de perlas para intentar contrarrestar los efectos secundarios del miedo a la situación reciente y actual que estamos viviendo con Grecia, siendo un factor de sostenibilidad de las rentabilidades y que no ha dejado que se desmadre en absoluto en la periferia, por lo menos los países que sí pueden ser objetivo de dichas compras.

En el aspecto técnico, tenemos al futuro del índice alemán que es el que está marcando las zonas de movimiento junto con el europeo Eurostoxx 50, ya que los dos han llegado a la parte alta del canal bajista que van desde los máximos de abril y que se creó con los nuevos máximos de mayo.