Mario Draghi dice que los tipos de interés van a estar en los niveles actuales durante un período extenso de tiempo y que superarán el horizonte de las compras de deuda, es decir, que acabarán primero las compras de deuda y los tipos bajos seguirán durante más tiempo.
 
Comenta que será en junio cuando empiece la compra de deuda corporativa.
 
Las condiciones de financiación, de forma general, ha mejorado en la zona euro.
 
Advierte de que las incertidumbres globales se mantienen y que es esencial preservar el grado apropiado de política monetaria acomodaticia.
 
El Consejo de gobierno dice que están vigilando muy de cerca las perspectivas de estabilidad de precios de ahora en adelante y que están preparados para actuar utilizando todos los instrumentos a su alcance. Es crucial asegurar que la muy baja inflación no se enquista.
 
Tiene la expectativa de que la recuperación económica prosiga pero está ligeramente lastrada por los ajustes en las hojas de balance y el bajo ritmo de las reformas. Considera que la perspectiva de crecimiento de la zona euro seguirá ligeramente escorada a la baja y son claves los riesgos relacionados con la incertidumbre de la economía global y también los riesgos geopolíticos.
 
Con respecto a la inflación, dice que van a estar en negativo pero que remonta eran a finales de este año y que después de esto, los tipos de inflación deberían recuperarse algo más en el período que va de 2017 a 2018.
 
Recordemos que lo que acaba de decir de la inflación va en paralelo con la recuperación de los precios del crudo y de la estabilización del mercado.
 
Dicen que han tenido una “breve” discusión esta mañana sobre las críticas alemanas a la gestión del BCE...

Dice que sin las políticas actuales el crecimiento de la zona euro hasta el 2018 se vería amputado en 1,6 puntos. Dice que el fondo de ayuda bancario italiano es pequeño, pero que va en la buena dirección. Y tan pequeño, es ridículo

Draghi comenta que hay que dejar tiempo a la política monetaria para que se vea su eficacia. Igualmente que pese a las críticas alemanas, hay unanimidad en defender la independencia y la política actual del BCE. Si, si…

No ha dicho nada raro, ni nada inesperado, en todo caso rebuscando mucho esa alusión a las críticas constantes alemanas, al decir que han tenido una “breve” discusión sobre el tema. Pero en todo caso eso sería bueno para el mercado, porque parece que las críticas alemanas de momento no le hacen ceder, y sigue prometiendo el oro y el moro, ya más no puede prometer.

Comenta que la política del BCE va a seguir con divergencias respecto a otras áreas, en clara alusión a EEUU, y que si es necesario actuarán con todos los instrumentos a su disposición.

Draghi asegura que la experiencia demuestra que globalmente las tasas negativas están siendo positivas, y dice que no está probado que dichas tasas estén repercutiendo sobre los depositantes.  Esto ha sido una frivolité total.