Mario Draghi dice que la reformas pueden incrementar el crecimiento de largo plazo y que un paquete coherente de reformas van a incrementar la resistencia y además el crecimiento.

Considera que estamos en las primeras fases de la recuperación y que no hay razones para no hacer reformas estructurales, pero que ya hay grandes pasos en este sentido incluyendo Portugal.

Las perspectivas económicas para la zona euro son mejores hoy que las que hubo en los últimos siete años. La política monetaria está llegando a la economía, el crecimiento está mejorando, y las expectativas de inflación se han recuperado (esto le va a gustar al euro y no tanto a las bolsas).

En el caso de que se mantuviese un bajo potencial de crecimiento, amarilla incluso más difícil tratara con el exceso de deuda que todavía hay en algunas zonas de la eurozona, además de tener un impacto directo en las herramientas a su disposición para poder ejercitar el mandato de la institución tiene sobre política monetaria.

Las reformas tienen un efecto positivo en la demanda a corto plazo por un incremento de la confianza y eso puede más que compensar cualquier efecto negativo en la inflación por medio de un incremento del suministro que mantenga los precios dentro de una cierta calma. 

Considera que la credibilidad es clave al igual que ejercer una señal de credibilidad en forma de reformas que refuerce todavía más los beneficios de corto plazo del conjunto.