Véase comentario adjunto

La mejora de la liquidez ha sido clave para la mejora del outlook para el rating de la deuda pública italiana por Fitch. Naturalmente, el final la recesión también ha sido determinante. Pero “a significant improvement in financing conditions since mid-2012” es lo más destacable de la decisión. Esperada, por otro lado.



S&P ha afirmado hoy el rating de la deuda francesa en AA con outlook estable. En este caso la argumentación descansa en los esfuerzos del Gobierno para mejorar la competitividad de la economía y reducir el déficit público. “The french government has shifted toward policiies to reduc labour cost and corporate taxation in order to improve the economy’s competitiveness”; S&P.



Hace poco un consejero del ECB respondía que en estos momentos los ajustes fiscales en las economías del área, mejor dicho la falta de ajustes fiscales, han dejado de ser un factor de riesgo que limite el margen de maniobra de la Entidad. Es interesante esta reflexión dados los niveles de deuda pública y la inercia al alza que se mantendrá a corto plazo pese a la moderación. Sin duda, la clave es la mejora económica. Y también la propia mejora financiera promovida por el ECB: en un proceso que se retroalimenta, de forma que el optimismo o euforia contagiosa con caída en los costes de financiación supone sin duda el principal factor de ajuste en el déficit público cíclico.





Pero, ¿de verdad tiene este margen de maniobra que proclama? La próxima semana tendremos el dato de inflación de la zona en abril, donde esperamos un repunte del dato anual hasta niveles de 0.7/0.8 % frente al mínimo de 0.5 % en marzo. ¿Tranquilizador? Bueno, al menos elimina la presión para que el ECB tome medidas de urgencia a muy corto plazo. Esto es lo que hemos escuchado en los últimos días desde varios consejeros de la Entidad. Quizás en dos meses tengamos más información para validar la necesidad de mayores medidas expansivas. Aunque ayer Draghi dejó la impresión de que un QE sólo vendría de un escanario dramático, algo que por el momento se descarta.



Al final, las agencias de rating mejoran la valoración de la deuda europea por las perspectivas de mejorar en las finanzas públicas (en limitados casos) y por la mejora en las condiciones financieras (la mayoría). Estas condiciones son resultado de las promesas de intervención por el ECB, a su vez respaldadas por promesas de integración fiscal/monetaria europea y de ajustes en los países con problemas. Pero, de hecho, es la mejora de las condiciones el factor más tangible del ajuste del déficit y facilita la recuperación cíclica. ¿No perciben un círculo virtuoso en todo esto? Ahora sólo hace falta que las promesas de ajustes y reformas se materialicen.



Más tarde hoy conoceremos la decisión de Fitch sobre el rating de la deuda española, cuando el mercado se mueve entre esperar una elevación del rating y/o una mejora del outlook.



José Luis Martínez Campuzano

Estratega de Citi en España