Nos hemos despertado con una apertura ligeramente alcista con respecto al cierre del viernes pasado pero en seguida han entrado en tromba las ventas que han llevado al futuro del índice alemán y al europeo buscar soporte en la media de 200 en gráficos de 30 minutos.

La mayoría de los súper sectores en Europa está en negativo y son muy pocos los que están en positivo, encabezados por el de automoción y recambios que sube 0,6% tras buenas previsiones y palabras de optimismo por parte de Volkswagen de cara al 2017 ya que en 2016 tuvo entregas superiores a las del año 2015, así que parece que no le ha afectado demasiado todo el escándalo de las emisiones, por lo menos en la venta al público.

Sin embargo, estamos a las puertas de comenzar la temporada de resultados del último trimestre de 2016 y nos hemos llevado un buen susto pues en Europa hemos tenido algunas previsiones negativas que han sentado muy mal y puesto en alerta a los inversores aumentando la cautela.

Dos de los sustos principales los tenemos dentro del índice alemán, Lufthansa y Fresenius. El primero está descendiendo -5% y el segundo está descendiendo -3,5% y -6% respectivamente en sus dos divisiones.

El problema de Lufthansa es que ha dicho que los costes de combustible van a aumentar este año y no ha dado previsiones para 2017. La realidad es que este anuncio no puede pillar por sorpresa a nadie porque el aumento del precio del crudo y el acuerdo de reducción de costes por parte de la OPEP y algunos productores fuera de la organización, son el principal problema, aunque el año pasado ya tuvimos noticias de que algunas compañías estaban usando derivados para bloquear durante un tiempo los bajos precios, pero eso no iba a durar mucho tiempo. Por lo tanto, el súper sector de viajes y ocio está descendiendo -1%.

Por otro lado, la de cuidados de la salud alemana ha avisado de que podría tener problemas con cambios de regulación dentro de Estados Unidos, con lo que el sector está descendiendo -0,5%.

En otro orden de cosas, el dólar esta fuerte siguiendo el movimiento generado por el dato de creación de empleo que conocimos el viernes pasado y las declaraciones de la Primer Ministro del Reino Unido con miedo a una salida de la Unión Europea dura, están debilitando otra vez a la libra y eso está sentando fenomenalmente al índice británico que supera los máximos de 2016 y de 2015.