Al final el respeto que mostraron los mercados financieros internacionales en el día de ayer en Europa a las en resistencias formadas por la parte alta del canal bajista en casi todos los futuros sobre índices importantes, mostraron que estaban en lo cierto.

Recuerden que ayer ya empezaron a aparecer titulares acerca de que el ala más radical del conglomerado de partidos que forman parte de la coalición de gobierno en Grecia, se oponía frontalmente al posible acuerdo con los acreedores que se estaba conjurando en las últimas reuniones con la última propuesta presentada por Tsipras.
Al final, todo ha saltado por los aires con un cruce de declaraciones bastante violento e incluso que ha llegado al mal gusto, pero que en resumidas cuentas lo que se ve es que los acreedores se niegan a llevar al plano político lo que quieren que se mantenga en el plano económico, así que el acuerdo debe seguir estando bajo mandato de los ministros de economía en el Eurogrupo. La negativa a llevar al plano político una deuda económica es uno de los factores que ha llevado a que no se acepten las propuestas y eso ha potenciado las resistencias, alentando las ventas que ha llegado a ser muy cuantiosas momentos después de que apareciesen los titulares negativos.

Las resistencias han adquirido más potencia y uno de los más dañados ha llegado a ser el índice alemán, ya que su sector más potente, el de automoción y recambios, es el que ha llevado las riendas de los descensos y en este momento cae -1,48%, seguido de las tecnológicas con -1,1% y de las químicas con -1,02%. Entre los tres tenemos gran parte del índice alemán.

Aun así, hay valores que se salvan de la quema, como los recursos básicos y las petroleras, que está subiendo entre 0,8% y 0,6% respectivamente. Un punto positivo que tienen a su favor, es que el fuerte ascenso que tuvo el dólar contra casi todas las monedas por esos comentarios acerca de que este año cabrían dos subidas de tipos por parte de una persona de la Reserva Federal, hoy se está dando la vuelta.

En el mercado secundario de deuda, se nota mucho el miedo, pero no demasiado, ya que la estructura de los tipos es negativa para el riesgo porque Centroeuropa está descendiendo las rentabilidades pero la periferia las está aumentando, aunque Grecia no supera el 11%, que es donde aparecen nerviosismo de verdad, por lo que en el fondo sigue habiendo una esperanza de alcanzar un acuerdo, aunque sea in extremis, que es a lo que estamos acostumbrados a que pase en la zona euro.