Acuérdense que hemos tenido fortísimos movimientos tanto arriba como abajo en los últimos tiempos en cuanto se han sabido algunos movimientos por parte de los reguladores y del Gobierno del país para intentar acotar determinadas operativas, como por ejemplo la inversión en bolsa fuertemente apalancada.

Pues bien, otro fuerte movimiento ha tenido lugar con un descenso cercano al 5% que acabó después en positivo justo cuando aparecieron noticias de que un pequeño bróker estaba limitando la operativa apalancada. De esta manera, se reduce el volumen en el mercado que viene de crear deuda, no por dinero en efectivo que realmente se tenga dentro de la compañía. Esto hace que para poder cumplir con las nuevas regulaciones y exigencias, se tengan que deshacer posiciones en el mercado si no se quiere poner más dinero en efectivo en las cuentas, lo que genera volatilidad porque hay que gestionar precisamente la salida de las posiciones ya existentes. El mercado está tomando una segunda lectura de todo esto, ya que hay verdaderas dificultades para poder cumplir el objetivo de crecimiento este año del 7% y parece que todas estas nuevas regulaciones van encaminadas a evitar un crash bursátil por cierre de posiciones apalancadas, así que parece que poco a poco las están restringiendo para que la virulencia, en caso de que sea así, sea menor.