Hoy comienza la primera sesión de verdad de la semana porque ya tenemos a todos los operadores en Estados Unidos en sus puestos de trabajo tras la festividad del día del presidente del día de ayer.
 
El protagonismo nada más comenzar la sesión en Europa está focalizado en dos puntos: algunos resultados empresariales y los datos macroeconómicos.

Comenzando por las malas noticias, el HSBC ha presentado unas cifras que no han gustado nada a los operadores y es la causa principal de que el súper sector de bancos esté en negativo y sea el único en esa condición a esta hora. De momento el súper sector está descendiendo -1,37% y es el peor del día con un descenso de -6,2%. Tras los datos macroeconómicos, algunos están empezando a despuntar en positivo como algunos en Francia, en España y en Italia.

Por otro lado, BHP Billiton también ha presentado unos resultados en donde se ha notado el movimiento de hace meses para reducir su deuda, y aumentar su dividendo, por lo que es uno de los puntos fuertes que hablan de recuperación económica.

Una vez visto todo lo anterior, los datos macroeconómicos son los verdaderos protagonistas de la sesión ya que el futuro del índice alemán ha conseguido romper los máximos recientes y acercarse a la cota de los 11.900 puntos al conocerse que la lectura preliminar de los indicadores de directores de compra del mes de febrero dan unos resultados mejores de lo esperado tanto en manufacturas, servicios como en el compuesto, al igual que las cifras de la zona euro.

Como se pueden imaginar, la lectura de los indicadores de directores de compra compuesto, que une a las manufacturas con el de servicios, tiene una alta correlación con la tasa de crecimiento, por lo que ver que subimos y además alcanzamos cifras no vistas desde 2011, es algo que anima mucho a todos los sectores y también hace pensar que la economía empieza a apoyar y soportar que el BCE pueda empezar a pensar en reducir la política acomodaticia, algo que le encantaría ver a los alemanes.

Sin embargo, en vez de animar al euro, lo que estamos teniendo es que el dólar está empezando a tener fuerza otra vez con el eurodólar cayendo nada menos que -0,6%, así que debemos tener muy vigilado este movimiento porque quizá los operadores están pensando que sí Europa crece, Estados Unidos va a crecer más, lo que es un apoyo al dólar pues la Reserva Federal está más cerca de subir los tipos de interés que Europa, un conjunto que es más favorecedor al dólar que al euro.

Ver el anterior movimiento del euro dólar está haciendo que el mejor súper sector en Europa sea el de automoción y recambios con un incremento cercano al 1%.