Hoy hemos conocido el dato del IPC de febrero de China que repunta fuertemente un 1,6% desde la mejora del 0,5% anterior y mucho más de lo esperado que era 1,1%.
 
En cifras interanuales tenemos un incremento del 2,3% desde el 1,8% anterior y más de lo esperado que era una subida del 1,9%.
 
Antes de que nadie eche las campanas al vuelo pensando que la situación está mejorando, la realidad es que el dato sigue estando influenciado por la festividad del nuevo año lunar, exactamente igual que los datos de exportaciones e importaciones que conocimos hace bien poco. Esto significa que el incremento de la inflación viene principalmente por el aumento de los precios de los alimentos, exactamente igual que pasa en occidente en Navidades.
 
En resumidas cuentas, si se está esperando un repunte de la actividad en marzo por el parón, con respecto a la inflación lo que se espera es una reducción en el mes de marzo.
 
Con respecto a los precios de producción industrial, seguimos teniendo muy malas noticias porque hay un descenso de -4,9% desde el -5,3% anterior y son cifras justo lo esperado.
 
Haciendo un recopilatorio prácticamente de todo, lo que se espera los próximos meses es ver cómo de grande, o si simplemente existe, un rebote de la actividad y un descenso de la inflación, y el tamaño nominal de la misma es lo que dirá si se puede mantener la sensación de que la situación va a peor o se estanca.