Hoy China es uno de los protagonistas de la sesión ya que hemos amanecido con algunas medidas tomadas por el gobierno y además datos macro.

Por un lado tenemos que el índice de precios al consumo en abril mejora 1,5%, menos de lo esperado que era +1,6%, sigue alentando el miedo a que la deflación acabe por engullir al país y se inicien correlaciones destructivas de su economía, aunque todo intenta ser compensado por las medidas que toman para sostener la economía e intentar mantener ese objetivo de crecimiento del 7% para este año.

Los precios de producción industrial volvieron a caer -4,6% y ya supera los tres años de descensos. Cifras peor de lo esperado pues lo que había en el mercado como estimación era -4,4%.

Por otro lado, al mismo tiempo que seguimos teniendo datos poco esperanzadores sobre la economía de China, está las medidas del gobierno para intentar sostenerlo todo.

Los tipos de interés se han reducido en 25 puntos básicos y es el tercero en seis meses, algo que subraya que el giro económico empieza a ser más grande de lo esperado.

Hay mucho miedo en el mercado, porque aunque han intentado tener la situación bajo control, todo el mundo es consciente de que el rápido crecimiento del país se ha conseguido con mucho endeudamiento, así que si la economía se estanca, decelera, y cae a más velocidad de la esperada, toda esa deuda que cuelga en el aire, supone una especie de arma de destrucción masiva. Como muestra de esto tenemos que los préstamos con problemas en el primer trimestre de este año se han disparado con un incremento no visto en más de una década.