El protagonista sin duda es el indicador adelantado de PMI de China creado por el HSBC que baja por quinto mes consecutivo y se sitúa en 48.1, un mínimo de ocho meses desde el 48.5 anterior.

Por dentro, tenemos buenas y malas noticias, aunque abundan las segundas, como por ejemplo el que los nuevos pedidos bajen por cuarto mes consecutivo hasta 46.9, la cota más baja desde julio del año pasado, y la producción también cae hasta 47.3, la más baja desde septiembre de 2012.

La parte buena es que los pedidos de exportación tienen el primer repunte en cuatro meses, pero es algo que sigue sin gustar al mercado si tomamos las cifras de forma global.

Recordemos que los dirigentes del país se han propuesto cambiar el modelo productivo del mismo y girar hacia el consumo y las energías verdes, pero desde ahí, a que lo consigan, hay una larga trayectoria en el desierto. El año pasado el crecimiento del país fue del 7.7% y fue lo mismo que en 2012, ligeramente por encima de lo que se esperaba que era 7.6%.