Los últimos datos de China no están levantando mucho la esperanza de que su economía pueda despertar de la manera adecuada, aunque hay algunos detallitos por aquí y por allá que están levantando bastantes alarmas, como ese toque de atención que ha dado el gobierno a todos los analistas periodistas que hacen de la economía en un tono distinto al suyo. Esto incide en una desconfianza acerca de la situación real de la economía del país, que va paralela al comportamiento de su moneda, ya que hemos vuelto a tener una nueva devaluación de la misma, algo que potencia las exportaciones, pero que habla mal de la situación porque si fuese buena, no se necesitarían este tipo de medidas tan drásticas.
 
Hoy hemos vuelto a tener una mala noticia, ya que el PMI de servicios del mes de abril calculado de forma privada nos deja otra bajada hasta el 51,8 desde el 52,2, mucho peor de lo esperado que era un ligero aumento hasta el 52,6.
 
En general el sector servicios no está dando alegrías ni en China ni en la zona euro, aunque ayer en Estados Unidos se intentase compensar la situación con el de manufacturas, aunque las cifras no acaban de salir ganadoras porque hay más países en problemas que con datos macro positivos en este sentido, así que la incertidumbre sigue presente.