Uno de los puntos negativos en la apertura han sido los datos de PMI de China, en concreto el dato elaborado por el HSBC.

Hoy hemos conocido que el PMI de manufacturas creado por el HSBC final de marzo, ha descendido hasta el 49,6 desde el 50,7 de febrero, pero muy ligeramente por encima de la estimación de principios de mes que era 49,2.

Esta entrada en contracción concuerda con los problemas de rendimiento que estamos viendo en la economía y es una especie de arma de doble filo, ya que sigue mostrando la necesidad y espacio para que el gobierno siga apoyando la economía.

Dentro de los propios datos, especialmente malo ha sido el dato de empleo que ha tenido el descenso más fuerte desde el verano pasado.

También hemos son conocido el mismo dato pero el oficial, que también mejora un poco pero pasa a 50,1 desde el 49,9 de febrero. En realidad el que pise en la expansión, tal como está el resto, no es algo que alivie mucho.

Mirando por dentro, tenemos que dos puntos ligeramente positivos son el índice de producción que mejoró un poquito hasta situarse en 52,1 desde el 51,4 anterior y el de los nuevos pedidos, que se mantienen todavía en expansión, pero languidece bajando hasta el 50,2 desde el 50,4 del mes anterior.