El PMI de manufacturas de China en febrero repunta hasta alcanzar la cota más alta en cuatro meses, pero tenemos una divergencia con uno de los componentes más importantes, los pedidos de exportación, ya que descendieron al mayor ritmo en nada menos que en 20 meses.

La situación dista mucho de ser idílica y sigue manteniendo ese espacio que puede aprovechar al gobierno para seguir apretando el acelerador y sostener a la economía. El titular parece prometedor, pero si miramos las cifras, simplemente se quedó en 50,1, una miseria de expansión.
Este dato corresponde al elaborado por el HSBC y el de exportaciones desciende a 47,1 en febrero cuando en enero rondaba los 50 y estaba en expansión.

Siguiendo la misma dirección que los pedidos para exportación, el índice de empleo también se redujo y van dieciséis meses seguidos nada menos, algo que deja muy claro que el sector no va nada bien.

Hay que recordar que hemos atravesado la festividad del nuevo año chino y eso también influye en todas las medidas macro que aparecen en estas fechas, aunque se supone que están ajustadas estacionalmente.