Mucha atención y miedo hay cada vez que aparecen nuevos datos macro de China, sobre todo viendo cómo se está comportando su mercado bursátil, que aumenta el miedo a que afecte a la economía de mala manera.

Pues bien, uno de los factores que ha ayudado a que la bolsa de su país haya tenido mucho daño, es la duda de que no pueda conseguir el objetivo de crecimiento del 7% para este año, aunque los datos de producto interior bruto del segundo trimestre, han ayudado a compensar un poco ese miedo.

Con respecto al segundo trimestre, el crecimiento del país fue del +1,7%, exactamente lo esperado y subiendo un poco desde el 1,3%. Con respecto a la interanual, tenemos un crecimiento del 7%, lo mismo que antes, y mejor de lo esperado que era +6,9%, así que nos mantenemos en el borde.

También hemos conocido las ventas minoristas del mes de junio interanuales, que suben +10,6%, mejor de lo esperado que era un ligero incremento del +10,2% con respecto al +10,1% anterior.

La producción industrial interanual de junio mejora +6,8%, escalando desde el +6,1% anterior y mejor de lo esperado que era una bajada al 6%.

Recordemos que seguimos bajo la influencia de ese mal dato de previsiones de ventas de automóviles en china que avisan de un cierto menor poder adquisitivo por la clase media y que debe ser vigilado muy de cerca por las repercusiones que tienen en las empresas europeas, focalizadas casi todas en Francia y Alemania.