Durante el fin de semana conocimos el dato de la balanza comercial de China del mes de abril en donde se ve que el superávit se ha disparado hasta alcanzar los 45.560 millones de dólares, muy superior a lo esperado que eran 40.000 millones y desde los 29.800 anteriores.
 
Aunque parezca positivo, las cifras negativas siguen reinando si rascamos un poco el dato anterior, pues las exportaciones nos dan un disgusto cayendo -1,8% cuando la subida anterior fue del 11,5% y es un descenso peor de lo esperado que era de -0,1%. Hay que volver a explicar otra vez la pauta estacional que tiene China con su festividad del nuevo año lunar, ya que para completamente la actividad del país y hace subir los precios de los alimentos. Lo que suele pasar en marzo es que hay un repunte de todos los indicadores macroeconómicos precisamente porque se retoma la actividad, y lo que se espera al mes siguiente, el de abril, es que haya una cierta relajación por el disparo del mes anterior. En estos momentos la pauta se ha cumplido, así que toca esperar al mes siguiente para ver si se estabiliza o los descensos siguen, porque una bajada del -1,8% cuando el anterior fue del 11,5% no está negativo como pudiera esperarse para las exportaciones.
 
Sin embargo, el que sí presenta problemas son las importaciones, que es un indicador del consumo y economía interna. En este caso en el mes de abril tenemos un descenso del 10,9%, siguiendo la caída del -7,6% del mes anterior y un descenso que es el doble de lo esperado. Por lo tanto, no acabamos de despejar las dudas sobre la fortaleza de la economía China, lo que significa que si las exportaciones el mes que viene volvemos a tener otra caída fuerte, el punto brillante que tuvimos en el mes de marzo, acabará por desaparecer.