Después de que las declaraciones de la Primera Ministra de Reino Unido hayan despertado el miedo a que el divorcio de la Unión Europea sea poco amistoso, los expertos de Citi Research consideran que los bancos británicos se preparan para el peor escenario, el de un “hard Brexit”. No obstante, de cara a los inversores observan pocas oportunidades de inversión en el sector británico.
 
 
La Primera Ministra de Reino Unido, Theresa May,  ha confirmado sus planes para activar el Artículo 50 a fines de marzo y desencadenar con ello la separación de Reino Unido de la UE. La posición de la UE con respecto al acceso de Reino Unido al mercado único europeo sigue siendo opaca, mientras que el riesgo de caída por el acantilado en marzo de 2019 es real si no se pueden pactar acuerdos transitorios. Desde Citi Research consideran que las negociaciones se retrasarán y, antes de que los bancos sepan dónde se encuentran, la mayoría de las entidades ya están implementando planes de contingencia basados ​​en el peor de los escenarios, el apodado "Hard Brexit".
 
Uno de los temas que más preocupa es el del pasaporte comunitario, que actualmente permite a los bancos británicos prestar servicios transfronterizos a los clientes y establecer sucursales en otros Estados miembros. El Reino Unido tendrá ahora que renegociar estos derechos, que tendrán repercusiones para los bancos de inversión mundiales y para los propios bancos del Reino Unido. Una solución podría pasar por operar con pasaporte de terceros países bajo MiFir.