Ayer, tras el cierre del mercado, ya tuvimos encima de la mesa la reservas semanales de crudo calculadas por el Instituto API, que ya saben que sirven para especular con las oficiales del departamento de información energética que conoceremos dentro de unas horas.
 
Pues bien, la semana anterior tuvimos una bajada de -4,3 millones de barriles, que se vieron superadas por las cifras oficiales. Ahora mismo tenemos un incremento de las reservas en 6,2 millones, mucho más de lo esperado que era un incremento de sólo 1 millón, así que tenemos nueva presión bajista de los precios del crudo que posiblemente tengan destino la presentación de las cifras oficiales dentro de unas horas. En ese momento, suele haber una especie de choque fuerte porque dependiendo de si salen más altas o más bajas que las del API, hay entradas y salidas de contratos de los que venden con la noticia y los que esperan un rebote en caso de que sean inferiores o los que buscan una extensión de las bajadas en caso de que sea superiores.