La economía china poco a poco ha ido descendiendo su nivel de actividad que lo hemos visto mes a mes en la evolución a la baja de los PMI de servicios y manufacturas tanto el oficial como el creado por HSBC.
 
El gobierno chino no está cómodo con los pilares actuales de su economía, y poco a poco quiere cambiar el chip y girar el trasatlántico para conseguir un crecimiento más moderado, sostenible y verde.
 
Está muy incómodo por cómo las empresas chinas están asumiendo riesgos y ya hemos visto que una manera de tenerlas controladas es generando tensiones en el interbancario que a su vez generen una liquidez que venga de un control e incluso cancelación de posiciones en activos de riesgo, más que seguir inyectando dinero en el sistema que sea directamente pasado a dichos activos, haciendo la pelota del riesgo cada vez más grande.
 
Pues bien, ayer, en el discurso inaugural del Congreso Nacional del Pueblo han dicho que van a trabajar para incrementar los ingresos personales para que de esa manera se aumente el consumo y el desarrollo económico liderado por las tecnologías de información.
 
Estados Unidos siempre ha sido un maestro en este tipo de acontecimientos, cambiar su economía a base de inversión en tecnología e innovación, algo que parece ser una idea que a nuestros políticos no les entra en la cabeza. Por si esta idea fuese demasiado general, han dicho que uno de los objetivos es implantar la cuarta generación en las redes de Internet móvil para de esta manera ampliar el acceso de banda ancha a las ciudades y pueblos más pequeños. Quieren potenciar Internet para que el comercio electrónico tenga un impulso y para ello van a reducir los costes de transporte, de esa manera poder hacer que las ciudades y poblaciones que tengan lejos centros comerciales, también tengan a su disposición esos productos.
 
La tecnología está en el objetivo de todo lo que quieren hacer por ahora y además la extienden a microprocesadores de ordenadores, y nuevas energías.
 
En suma, un plan de país en el que todos los ciudadanos saben a dónde se dirigen, algo que en España nadie ha sabido en 30 años. Este plan también da una pista a todos los inversores de por dónde van a ir los tiros, facilitando la entrada de dinero buscando desarrollo.