Ya vimos cómo la semana pasada el Banco Central Europeo apretaba el acelerador para poder luchar no sólo contra los efectos secundarios de un período más largo de lo esperado de bajos precios del crudo, sino también contra las amenazas a las que se enfrenta la economía mundial. El Banco de Japón hoy no ha apretado el acelerador pero ha hecho unos comentarios que hacen pensar a muchos que para la siguiente reunión si podría haber un aumento de las medidas que ha tomado hasta el momento.
 
Recordemos que hace seis semanas hizo un movimiento pionero en los mercados financieros que fue poner los tipos de interés, los tipos que todos conocemos, en negativo para intentar mover todavía más dinero a la economía real. En cierto sentido, se estaban moviendo en terreno desconocido y han tenido que hacer excepciones a la aplicación de ese tipo en negativo porque podían tener efectos secundarios graves en la economía real, como por ejemplo librar de esos tipos a los depósitos de los inversores en los brokers para invertir en acciones, lo que se ha tomado como una señal de que no se quiere desincentivar la inversión bursátil.
 
De momento se mantiene con los tipos en -0,1% y al mismo tiempo ha rebajado su diagnóstico de la economía, diciendo que sigue en una tendencia de recuperación moderada aunque las exportaciones y la producción han sido muy ligeras debido a los efectos secundarios de la desaceleración de las economías emergentes. Con respecto al lado de la demanda doméstica, dice que la inversión en activos fijos de las empresas se ha mantenido con una tendencia de incremento moderada siguiendo los altos niveles de beneficios empresariales. El consumo privado todavía tiene capacidad de recuperación pero la recuperación de la inversión inmobiliaria se ha tomado una pausa recientemente y la inversión pública ha estado metida en una tendencia bajista moderada aunque se mantiene en un alto nivel. La tasa de cambio del IPC interanual subyacente está cerca del 0%, aunque la expectativa de inflación parece estar mejorando en general dentro de una visión de más o menos largo plazo, recientemente se ha debilitado.
 
Con respecto a las perspectivas, aunque se espera que la lentitud y la debilidad en las exportaciones y la producción se mantenga durante cierto tiempo, la demanda doméstica es probable que siga una tendencia alcista del gasto por un ciclo favorable desde los ingresos a los gastos, sostenidos tanto por los sectores empresariales como de los hogares. Con respecto a las exportaciones, se espera que se incrementen de forma moderada a lomos de unas economías emergentes cuando salgan de su fase de desaceleración. Por lo tanto, la economía de Japón, probablemente esté y se mueva en una moderada tendencia expansiva.
 
Los riesgos a los que se enfrentan las perspectivas incluyen incertidumbres alrededor de las economías dependientes de las materias primas y emergentes, particularmente China. También el desarrollo de los acontecimientos en la economía norteamericana y las influencias de la respuesta que tengan los mercados financieros globales a la política monetaria. Referencia directa a la subida de los tipos de interés por la Reserva Federal. También hace referencia al riesgo que representa el problema de deuda en Europa junto con el momento de actividad económica y de los precios en nuestro continente. Por supuesto, también hace referencia a los riesgos geopolíticos. Por último, la volatilidad de los mercados hace que tengan especial cuidado con el desarrollo de los acontecimientos y cómo esté la moral y confianza de las empresas japonesas.
 
La enumeración de estos riesgos hace pensar a más de uno que probablemente haya una rebaja de las perspectivas económicas en la próxima reunión y será entonces cuando decidan apretar el acelerador de las medidas.