George Soros, en una entrevista a la BBC, sigue culpando a Alemania del mal devenir que, en su opinión, tiene la Unión Europea... sigue.

Hace como única responsable de haber impuesto la estrategia de la austeridad para salir de la crisis a todos los socios, aumentando la amenaza de una estagnación  muy duradera y quizá la unión no sobreviva a ella.
 
Considera, como hemos dicho muchos, que los políticos alemanes se siguen traumatizados por el episodio de hiperinflación que vivieron tras la Primera Guerra Mundial, y parece que esos miedos no les dejan darse cuenta de la realidad, que el peligro es la deflación.
 
Dice que en esta crisis Alemania se mantuvo dentro del euro y eso completó sus peores expectativas, ya que él pidió que fuese Alemania la que dejase el euro para no perjudicar al resto, siendo un movimiento difícil y duro, pero que hubiese sido una solución rápida que hubiese generado equilibrio en toda la zona. El hecho de que se mantenga en la zona euro, ha transformado otras las relaciones de los socios en un simple deudor acreedor, algo que todos sabemos que va en contra de una unión social.
 
De momento una de sus predicciones más duras no se han hecho realidad, afortunadamente.