La OCDE ha hecho públicas sus previsiones para los próximos dieciocho meses y están muy condicionadas por el desastroso primer trimestre que ha tenido la economía de eeuu y las dificultades que tiene para mantener el objetivo de crecimiento del siete 7% la economía china.

Teniendo ambas cosas en cuenta, la previsión de crecimiento para EEUU ha descendido al 2% desde la anterior previsión del 3,1% y para el 2016 también se reduce al 2,8% desde el 3% anterior.

Destaca ver que las previsiones son muy prudentes ya que para los 34 miembros de la organización el producto interior bruto subirá este año 1,9% y en 2016 el 2,5%. Reconoce que la recuperación desde el fondo de la crisis ha sido inusualmente débil con problemas para la creación de empleos, la inversión, y aumento de los desequilibrios. Por lo tanto, hay un riesgo de una espiral destructiva por parte de una baja inversión y una debilidad económica que no acaben de romper el círculo vicioso.

La organización da el visto bueno para que el QE en Europa y Japón siga su curso, pero los factores de incertidumbre deben ser eliminados (Grecia, elecciones en España, fiscalidad en Japón)