Apasionante sesión la que estamos viviendo que, en realidad, para casi todo el mundo es la primera de la semana.
Los factores que teníamos esta mañana encima de la mesa siguen estando exactamente igual que antes, salvo que la parte de Grecia ha tenido algo más de volatilidad reflejada en nuevos comentarios tanto por parte de la comisión europea como de Junker.
 
La raíz de los movimientos del día son dos: Grecia y la fortaleza del dólar. ¿Y las elecciones de España? Se engloban dentro de Grecia.
 
Las elecciones en España han demostrado que la población quiere escoger un camino distinto al de austeridad, exactamente lo mismo que pasó en Grecia, pero lo que se pueda esperar de España tiene su reflejo en las negociaciones que hay ahora mismo entre Grecia y los acreedores. Poquito a poco, sin descanso, parece que hay un ambiente ligeramente más optimista acerca de que se pueda evitar el impago de Grecia porque hay unas reuniones más constructivas sobre el problema. La amenaza que tienen los mercados ahora mismo es que cada vez que un griego dice algo positivo, aparece un representante de los acreedores tirando por tierra dicho comentario, por lo que parece que se quiere seguir desde Europa mantener la tensión sobre la posibilidad de que no se llegue un acuerdo.
 
La aparición de comentarios positivos esta mañana abrió la puerta a que la situación de España pueda en el futuro no ser tan peligrosa porque podría haber un acuerdo entre los nuevos gobiernos y la unión europea, algo que hizo que se dieran la vuelta los fuertes descensos que tenían las eléctricas, los bancos y las constructoras. En este momento las ventas vuelven a ser fuertes, pero no tanto como esta mañana, ya que la apertura de Wall Street ha inundado de ventas otra vez Europa.
 
El siguiente factor es la fortaleza del dólar, ya que prácticamente todos los datos que hemos conocido hoy siguen siendo favorables a la economía norteamericana, lo que da más razones para que la Reserva Federal afirme que hay una subida de tipos este año, por lo que cuanto mejores salgan los datos, esa subida de tipos puede darse antes, lo que está haciendo que el dólar gane fuerza en prácticamente todos los cruces y donde mejor se está viendo es contra el yen que sube cerca del 1,3%, alcanzando niveles no vistos desde 2007.
 
La incertidumbre que nos ha fastidiado un poco la segunda parte de la sesión reside en que Europa consiguió recuperarse del susto de esta mañana de las ventas por las elecciones en España, pero faltaba el veredicto norteamericano. Wall Street está mirando a sus propios factores, y ver esa revalorización del dólar hace que el factor divisa en los resultados empresariales del segundo trimestre vuelva a ser negativo, por lo que la valoración de las empresas desciende. Esto genera bajadas en los índices pero también aparece una interpretación negativa de la situación política de Europa, por lo que las ventas han mezclado los motivos y dan como resultado lo que estamos teniendo.
 
Alemania es la más dañada con el súper sector de automoción y recambios descendiendo -1,17%, algo realmente inusual porque la fortaleza del dólar está haciendo que el súper sector de recursos básicos baje -1,16% y el de petroleras -0,96% porque se refuerza la resistencia de los 60,00 $ en el crudo de referencia en EEUU.
 
El futuro del índice alemán está descendiendo -1,47% y prácticamente Wall Street está cayendo también -1% de media.
Hay que tener en cuenta también que el factor técnico está perjudicando mucho al futuro del índice alemán porque el rebote desde los mínimos de este mes nos llevó a la resistencia de la media de 50 sesiones y además la volatilidad se acercó a cierre del viernes a la base de su canal alcista, por lo que un repunte la volatilidad es negativo para el índice que además no pasa la resistencia, así que es como un pez que se muerde la cola que además genera un efecto bola de nieve.
 
En resumidas cuentas, el dólar perjudica a EEUU, el descenso de Wall Street viene justo cuando tenemos la reacción a las elecciones en España y aparece una mezcla de ambas cosas que daña también a Europa, pasando por alto que el nuevo descenso del euro es favorable para la zona euro.