La inflación es uno de esos términos económicos que prácticamente toda la ciudadanía está escuchando todos los días desde hace muchísimo tiempo y la bestia negra alemana, algo que ha quedado constatado fuertemente durante toda esta crisis.
La inflación es precisamente eso que ahora mismo todo mundo está mirando tanto en el Banco Central Europeo como la Reserva Federal, de distintas maneras, pero comparten una misma preocupación. Por un lado, el Banco Central Europeo está esperando a ver si la inflación mejora o sigue cayendo para poder dar el pistoletazo de salida al programa cuantitativo que debería ayudar a la economía ya que la inflación no se metiese en problemas. Sin embargo, la Reserva Federal está en el lado opuesto, ya que está pendiente de la inflación porque han metido tal cantidad de dinero dentro del sistema que el potencial de inflación por encima de sus estimaciones es muy probable.
 
Precisamente en el punto anterior es donde está el verdadero problema, ya que cuanto más protagonismo tenga la inflación en el entorno macro actual, mayores son las dudas que tiene todo el mundo acerca de los modelos que intentan predecirla, ya que las condiciones actuales nunca se han visto antes. En algunas ocasiones, como en Japón, las perspectivas de la inflación siempre ha sido positivas pero ellos se metieron en deflación, y en Estados Unidos las perspectivas eran negativas para la inflación y siempre se mantuvo positiva y sin demasiado peligro, por lo que hay un miedo latente a que como resultado de esta crisis la inflación se descontrole de forma alarmante porque  los modelos no acierten a predecir el movimiento.