Vaya cómo ha cambiado la situación de mercado en muy poco tiempo, y sigue estando todo centrado en el mercado de divisas.

Esta mañana Europa se giraba al alza muy contenta viendo que el euro seguía con su debilidad, pero en cuanto hemos tenido algunos datos en Europa positivos, la situación ha empezado a cambiar.

En cuanto el euro ganaba fuerza y se alejaba de los mínimos de la sesión, en los mercados europeos teníamos el giro contrario y empezamos acercarnos a los mínimos de la sesión, coincidiendo todo con nuevos titulares, dimes y diretes sobre Grecia. De hecho, hay muchos comentarios diciendo que el verdadero origen de los problemas del mercado europeo ahora mismo son los problemas de Grecia, cuando vamos a ver que no es así.
Lo primero de todo es echar un vistazo como está la situación dentro del mercado y veremos que el mejor súper sector ahora mismo es el de petroleras que sube 1,23% gracias a que el crudo ,tanto de referencia en Europa como en EEUU, está en máximos de 2015 y creando alguno nuevo.

El segundo súper sector positivo es el de recursos básicos que está subiendo 1,14%.

¿Qué factor tienen en común que pueda apoyar ambos súper sectores a la vez? Lo han acertado, la debilidad del dólar.

Es más, viajes y ocio era uno de los mejores súper sectores de esta mañana, y ahora simplemente está subiendo 0,18%, que es donde están las aerolíneas y a quien hace daño el que las materias primas y el crudo tengan apoyo.
Los peores del día son los medios de comunicación perdiendo algo más del -1% seguido de las químicas con otro -1% al igual que las telecomunicaciones.

Pues bien, la fortaleza del euro ha venido por unos datos de EEUU en donde algunos han pesado más que otros. El PMI de servicios ha descendido con respecto a meses anteriores, pero ha sido contrarrestado con un ISM de servicios mejor de lo esperado y que enfatiza un cierto buen comportamiento del sector servicios por encima del de manufacturas, algo que tiene cierto calado en la perspectiva de que la economía interior tiene chispa.

Sin embargo, lo que ha trastocado todo ha sido ver al déficit comercial de EE.UU. crecer de una manera no vista desde 1996, haciendo ver que el impulso de las importaciones puede reducir el crecimiento hasta colocar el producto interior bruto del primer trimestre en negativo, como se está especulando.

Una menor cifra de crecimiento reduce todavía más la presión para que la Reserva Federal aumente los tipos, por lo que el dólar vuelve a debilitarse otra vez, impulsando el euro, dañando a Europa porque cambia de pie el apoyo del factor divisa que ha beneficiado a la zona euro y a perjudicaba Wall Street.