La Reserva Federal mantiene los tipos de interés en un rango que va del 0,25% al 0,25%, algo que va a gustar al mercado pero que ya estaba en cierta parte descontado, pero lo que puede no gustar es que todavía siguen viendo dos subidas de tipos en lo que queda de año.

Algo que puede sentarle muy mal al dólar es que en las previsiones que hemos visto para los próximos tres años, hay dos rebajas de crecimiento tanto para este año como para el que viene y además dice que la mejora en el mercado laboral se ha reducido desde abril, en referencia a lo que ha pasado en el mes de mayo, aunque dicen que esperan que haya un rebote. Recordemos que muchos están esperando una revisión de ese dato para ver una sorpresa al alza.

También dicen que siguen monitorizando el desarrollo económico de los mercados financieros pero, a diferencia de lo que habían hecho algunos de los miembros por separado, no hay mención explícita al referéndum de salida del la Unión Europea por parte de Reino Unido.

En referencia a algo que vimos en la última revisión del dato de producto interior bruto del primer trimestre, en donde hubo mejora del gasto del consumidor y además en la construcción, comentan que las exportaciones suponen un menor perjuicio, lo que sigue apoyando una moderada expansión económica. Es decir, lo fían todo al sector inmobiliario y al consumidor, y no dicen nada de la fuerte bajada de las inversiones empresariales.

Con respecto a la inflación, dicen que se va a mantener baja en el corto plazo pero que debería aumentar al mismo ritmo que el precio del crudo elimina su descenso. Vamos, que no tan lo que hemos visto más de una ocasión, que los precios de importación han subido y que el componente de las gasolinas en la inflación también está apretando.

Importante ser conscientes de que ha habido unanimidad en el voto.

En resumidas cuentas, parece que le ha sentado mal el dato de empleo de mayo, y da la sensación de que se la juega a una revisión al alza en los próximos meses. Se juega todo a la carta al gasto del consumidor y el sector inmobiliario, junto con una presión inflacionaria de una recuperación del precio del crudo. No menciona riesgos específicos y sigue pensando en dos subidas de tipos. Por lo tanto, si no hay problemas por parte de Reino Unido, si tuviésemos una revisión al alza del dato de empleo de mayo y el de junio volviese a la senda actual, la Reserva Federal se sentiría apoyada para subir los tipos próximamente,  pero claro, todo esto tiene que pasar y todavía no ha pasado.

Las previsiones de la Reserva Federal

ven los tipos medios de los fondos federales a finales de 2016 en el 0,875%, lo mismo que en la anterior, a finales de 2017 los ve en el 1,625%, bajándolos un poco desde el 1,875%, y a finales de 2018 esperan que estén en el 2,375%, bajando también desde el 3% anterior.

Para el crecimiento, la previsión media en 2016 es del 2%, bajándolo desde el 2,2% anterior, la tasa de desempleo la mantiene en el 4,7%, y la inflación subyacente la sube un poco hasta el 1,7% cuando la anterior era del 1,6%.

El crecimiento 2017 lo sitúan en el 2%, bajándolo desde el 2,1% anterior, la tasa de desempleo en el 4,6%, lo mismo que la anterior, y la inflación subyacente la suben al 1,9% desde el 1,8% anterior.

Para el crecimiento en el 2018, lo ven en el 2%, se mantiene igual que la previsión anterior, la tasa de desempleo la suben a 4,6% desde el 4,5% de la previsión anterior, y la inflación su paciente la mantienen en el 2%.