Del último Informe económico conocido hoy.
 
En definitiva…
 
La actividad en las economías avanzadas de fuera del área del euro mostró, en términos generales, un cierto debilitamiento en el primer trimestre de 2016. En Estados Unidos, el PIB creció un 0,5 % en tasa intertrimestral anualizada, frente al 1,4 % del trimestre pre­cedente, destacando la debilidad de la inversión empresarial. Los indicadores de mayor frecuencia correspondientes al segundo trimestre sugieren una cierta mejora de la activi­dad. En Reino Unido, también se desaceleró el PIB, con un crecimiento del 0,4 % intertri­mestral. En Japón, tras la caída del PIB en el cuarto trimestre, registró un avance en los primeros tres meses de 2016 (del 0,4 %), impulsado por el consumo y el sector exterior. Las tasas de inflación continuaron en registros muy reducidos, afectadas aún por el im­pacto de los pasados descensos del precio del petróleo. En abril, la tasa interanual del índice general se situaba en el 1 % en Estados Unidos y en el 0,3 % en Reino Unido, mien­tras que en Japón la inflación se redujo cuatro décimas en marzo, hasta el –0,1 % interanual. El componente subyacente se redujo en una décima en Estados Unidos (hasta el 2,1 %) y en tres décimas en Reino Unido (1,2 %). En el ámbito de la política monetaria, el Banco de Japón retrasó el logro del objetivo de inflación hasta mediados de 2017.
 
De acuerdo con la estimación preliminar publicada por Eurostat, el PIB del área del euro, corregido de estacionalidad, aumentó un 0,5 % en el primer trimestre de 2016, dos décimas más que en el último trimestre del pasado año. Por componentes, la información disponible, todavía incompleta, indica una elevada contribución a la variación del producto del consumo privado y de la inversión, tanto en bienes de equipo como en construcción, que podría tener cierto carácter transitorio al haberse visto impulsada por las favorables condiciones climato­lógicas prevalecientes en los primeros meses del año y la existencia de incentivos fiscales a la inversión empresarial en algunos países. Entre las economías de mayor tamaño, la activi­dad económica se aceleró respecto al trimestre anterior en Alemania (0,7 %), Francia (0,5 %) e Italia (0,3 %), mientras que mantuvo su ritmo de expansión en España (0,8 %).
 
Entre las economías emergentes, los datos más recientes siguen mostrando una evolu­ción heterogénea de la actividad. En China, el PIB se desaceleró moderadamente en el primer trimestre (6,7 % interanual), respaldado por diversos apoyos del Gobierno, de cuya continuidad futura parece depender el curso de la economía a corto plazo. En el resto de Asia emergente y en los nuevos Estados miembros de la UE no pertenecientes al área del euro, se observó cierta desaceleración de la actividad en el primer trimestre. En América Latina, los indicadores más recientes señalan un mantenimiento de la debilidad mostrada en el transcurso de 2016 en varios países, con un agravamiento de la recesión en Brasil.
 
Según la estimación preliminar de la Contabilidad Nacional Trimestral (CNTR), el PIB ha­bría registrado en España en el primer trimestre del año un crecimiento intertrimestral del 0,8 %, tasa coincidente con la observada en los dos trimestres previos. En términos interanuales, el avance del producto habría sido del 3,4 %, una décima por debajo del alcanzado en el período comprendido entre octubre y diciembre de 2015. Aunque la cifra de avance de la CNTR no proporciona información desagregada de los componentes de demanda, la evolución de los indicadores coyunturales apunta a que la expansión del producto habría seguido sustentándose en el gasto privado interno1. La escasa información disponible relativa al segundo trimestre es coherente con el mantenimiento de estas tendencias en el período más reciente, aunque posiblemente con una cierta moderación en el ritmo de expansión de la actividad.
 
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José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España