Literalmente.....

La actividad económica habría crecido en el primer trimestre de 2015 un 0,9 % intertri­mestral, según la estimación de avance de la Contabilidad Nacional Trimestral. Ello su­pondría una aceleración de dos décimas con respecto a la tasa estimada para el trimestre precedente. En tasa interanual, el avance del PIB habría sido del 2,6 %, frente al 2 % del período comprendido entre octubre y diciembre de 2014. La cifra de avance de la CNTR no proporciona información desagregada de los componentes de demanda, pero, a tenor de la evolución de los indicadores relevantes, se estima una contribución destacada de la demanda interna privada -y, en particular, del consumo de los hogares- a la expansión del producto1.
La trayectoria expansiva del PIB de la economía española habría continuado en el período más reciente, según la información disponible. Entre los indicadores de opinión, los nive­les de los índices de confianza de los hogares y de los comerciantes minoristas elabora­dos por la CE continuaron avanzando en abril, situándose claramente por encima de sus medias históricas (véase gráfico 2). En ese mismo mes, las matriculaciones de vehículos particulares mantuvieron un ritmo de avance interanual elevado (22,8 % en términos des­estacionalizados), aunque moderaron el dinamismo del primer trimestre, acusando la fina­lización de los fondos destinados al plan PIVE 7. Con información más retrasada, el índice de comercio al por menor y, especialmente, el indicador de ventas de bienes y servicios de consumo de la Agencia Tributaria intensificaron su ritmo de avance interanual en marzo, cerrando el trimestre en niveles superiores a los del último cuarto de 2014. Asimismo, por el lado de la oferta, la producción industrial de bienes de consumo presentó en marzo un tono de mayor firmeza en comparación con el mes anterior.

En el período más reciente habría continuado la recuperación de la inversión en vivienda, que comenzó un año antes. En particular, los visados de obra nueva residencial experi­mentaron en el período enero-febrero un elevado crecimiento interanual (48,2 %), mientras que, desde la óptica de la demanda, las transmisiones de viviendas prolongaron en el primer trimestre la tónica positiva de finales del ejercicio precedente.

El comportamiento dinámico del gasto de los hogares en el período más reciente se sustenta en el dinamismo del empleo y en la mejora de los condicionantes de naturaleza financiera.

Los principales indicadores cualitativos referidos a la industria han seguido mostrando un tono expansivo en el período más reciente. Así, el PMI de manufacturas consolidó en abril el nivel alcanzado en el mes anterior, coherente con una expansión sostenida de la activi­dad del sector, que se apoyaría en la fortaleza de los nuevos pedidos, tanto nacionales como destinados a la exportación. Asimismo, el índice de confianza industrial de la CE arrojó una nueva mejora en abril, situándose holgadamente por encima de su media his­tórica. Entre los indicadores cuantitativos, el índice de producción industrial ha afianzado, en el primer trimestre, la senda de recuperación apuntada a finales de 2014, al registrar una tasa de crecimiento intertrimestral del 1 % (frente al 0,1 % del trimestre precedente). La fortaleza ha sido generalizada por componentes, destacando, en particular, los bienes de consumo duradero.

Por lo que se refiere a los servicios de mercado, los principales indicadores cualitativos mos­traron un repunte apreciable al inicio del segundo trimestre. En concreto, el PMI registró un avance significativo en abril, impulsado por la mejora de los nuevos pedidos y la favorable evolución del empleo (véase gráfico 2). El índice de confianza de la CE se anotó también una mejora notable en ese mes, alcanzando niveles muy por encima de los del primer trimestre. La información publicada relativa a los indicadores cuantitativos apunta en esta misma di­rección. Por el lado de la demanda, las ventas de servicios de las grandes empresas intensi­ficaron su ritmo de avance interanual en marzo, especialmente las relacionadas con el co­mercio y la hostelería. En la vertiente de la oferta, el indicador de actividad del sector servicios ha ido cobrando un vigor creciente a medida que avanzaba el trimestre.

Los datos recientes de los indicadores contemporáneos de la construcción apuntan a una continuación de la recuperación de la actividad del sector. Entre los relativos al mercado de trabajo, los afiliados a la Seguridad Social elevaron su avance interanual en abril hasta el 5,6 %, mientras que, entre los referidos a los consumos intermedios, el consumo apa­rente de cemento aumentó un 13 % en abril en tasa interanual, prolongando la tónica de sólidos avances de los últimos meses. Esta trayectoria de mejora también es perceptible en los indicadores que aproximan la intensidad de la actividad futura. En concreto, en fe­brero se aceleraron de nuevo los visados de obra nueva, tanto residencial como no resi­dencial. Por el contrario, con datos acumulados de doce meses, la licitación oficial en obra civil registró un ligero descenso interanual en marzo.

Los indicadores referidos a la inversión empresarial mantienen, en general, señales positi­vas al inicio del segundo trimestre, aunque su evolución no ha sido homogénea. Así, entre los de carácter cualitativo, la confianza de los productores de bienes de equipo repuntó con fuerza en abril, mientras que la utilización de la capacidad productiva descendió lige­ramente a comienzos del segundo trimestre, si bien se mantiene en niveles elevados. En cuanto a los indicadores cuantitativos, las matriculaciones de vehículos de carga se debili­taron en abril en comparación con el mes anterior, aunque conservaron un ritmo de avance interanual elevado (10,9 %). Con información más atrasada, en marzo se observó un leve descenso interanual de la producción de bienes de equipo, mientras que las importaciones de estos productos continuaron avanzando a tasas elevadas en ese mismo mes.

José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España