Los países que representan el 85% de la economía global, están haciendo un esfuerzo para dar una imagen que se aleje de la de austeridad que ha regido las políticas de muchísimos países en los últimos años. Para ello, buscan políticas que permitan elevar el producto interior bruto general en algo más del 2% en los próximos cinco años. Lejos de aparecer triunfalista, buscan cierta moderación en el lenguaje y la palabra realismo y realistas, aparecen bastante a menudo, algo que se subraya cuando dicen que partirán de la base de las políticas ahora mismo ya están funcionando.
El anfitrión de la reunión, el jefe del tesoro de Australia, ha comentado que es la primera vez que se pone un objetivo en cifras, que puede llevar a la creación de 5 millones de nuevos empleos.
Adivinen, entre todos los países, quién era escéptico ante las cifras de crecimiento que se quiere conseguir…. Han acertado, Alemania, entre otros. Para defender ese escepticismo, el ministro de finanzas alemán dijo que el crecimiento objetivo se puede conseguir pero como fruto de un proceso muy complicado y no pueden ser garantizados por políticos.
El problema de todo esto es que el G20 se ha atrevido a poner cifras para casi todo, pero no una hoja de ruta completa que acompañe al texto, por lo que de momento parece que son buenas intenciones ya que quieren poner ahora la meta y ya cada país que se las apañe para poder llegar.