Estaba claro que si no había un acuerdo de recortes de producción que englobase a la mayoría absoluta de todos los productores, aparecía un nuevo reto: ver que los productores que no llegaron a un acuerdo tenían la oportunidad de su vida de aumentar dicha producción y aumentar su cuota de mercado.

En el informe de la OPEP ya vimos que estimaban un aumento de producción en Estados Unidos y lo hemos venido confirmando con una racha alcista muy importante de aumento de las instalaciones en activo dentro de Estados Unidos realizado por Baker Hughes, que seguimos todas las semanas. El aumento de producción en Estados Unidos es un hecho y será el ritmo de aumento de la producción lo que pondrá a prueba los nervios de toda la OPEP para poder aguantar en su acuerdo de reducción de producción. Los que están fuera de la organización, y no han acordado recortes, tienen la oportunidad de su vida, pero sí aumentan mucho la producción y muy rápido, pueden poner muy nerviosa a la organización y hacer que se suspenda dicho acuerdo antes de lo esperado.