Forbes ha dicho hace bien poco que si la economía se mantiene fuerte y el repunte de la inflación continúa, pronto se podría sugerir una subida de tipos de interés.
 
Recuerden que la Reserva Federal tiene intenciones de subir tres veces los tipos de interés pero hay muchas dudas acerca de lo que pueda pasar con el comercio internacional y con la economía mundial si Donald Trump acabar dañando el libre comercio.

Pero aunque lo anterior sean interrogantes de largo plazo, hay que recordar que el banco de Inglaterra advirtió de que esos interrogantes de largo plazo existían pero no eran un impedimento para que a plazos más cortos hubiese que adaptar los tipos de interés a las circunstancias que tenemos encima de la mesa. La salida de Reino Unido de la Unión Europea tardará tiempo y también en verse los daños más evidentes de un posible nuevo tratado de comercio entre ambas partes o la ausencia del mismo. En el corto plazo tenemos incremento de inflación prácticamente en todas partes, y el banco de Inglaterra dice que no se pueden quedar a la expectativa simplemente porque haya incertidumbres, que tienen que adaptarse.

Consideran que una subida de tipos de interés todavía dejaría una cantidad sustanciosa de estímulos sobre la economía, en un intento de apaciguar el miedo del mercado. De momento dicen que los datos no están sugirieron un fuerte deterioro del crecimiento o del empleo, por lo menos a dos meses vista.

Volviendo a la inflación, consideran que se acelerará de forma más rápida de lo esperado y que la reciente subida por sorpresa que ha experimentado el país podría ser un anticipo de una aceleración más importante que hiciese colocar las cifras por encima del objetivo que se ha marcado el banco de Inglaterra.

Los peligros bajistas sobre la economía del país podrían aparecer otra vez así que las perspectivas podrían deteriorarse más rápido de lo esperado. Aceptan que los movimientos de la divisa y la confianza Irán a la par que las negociaciones para salida de la Unión Europea.