Al comienzo de 2016 se registró un episodio de inestabilidad en los mercados financieros
globales en un contexto de incertidumbre creciente sobre las perspectivas de crecimiento
económico mundial, de dudas sobre el proceso de transición de la economía china y de
nuevos descensos en el precio del petróleo. La corrección en las valoraciones de los activos
con riesgo fue especialmente acusada en los emitidos por el sector bancario. Además de por
los factores generales, estos instrumentos se vieron afectados por la preocupación acerca
de la rentabilidad del sector y, en algunas jurisdicciones, por el elevado nivel de la morosidad,
así como por la incertidumbre sobre algunos aspectos regulatorios. Aunque, desde mediados
de febrero, la evolución de los mercados financieros internacionales ha venido mostrando
una mayor estabilidad, la incertidumbre sobre el curso futuro de las valoraciones sigue
siendo elevada, especialmente en un entorno en el que persisten las dudas sobre las
perspectivas económicas globales.
 
http://www.bde.es/f/webbde/Secciones/Publicaciones/InformesBoletinesRevistas/InformesEstabilidadFinancera/16/IEFMayo2016.pdf 
 
Literalmente….
 
En este contexto, las entidades de depósito españolas han visto crecer su activo consolidado
en diciembre de 2015 un 2,5 % en tasa interanual, fundamentalmente debido a su
actividad internacional. De hecho, el negocio doméstico se contrajo nuevamente, aunque
a un ritmo cada vez más moderado. Esta evolución vino acompañada de un descenso del
resultado consolidado en un 3,5 % respecto a 2014, asociado fundamentalmente al empeoramiento
de los márgenes en el negocio en España. La presión del entorno de tipos
de interés muy bajos en los que las entidades españolas llevan a cabo su labor de intermediación,
al igual que el resto de entidades de la zona euro, ha contribuido a que, en los
negocios en España, el margen de intereses (diferencia entre ingresos financieros y costes
financieros) experimentara un descenso cercano al 2 % respecto a su nivel en 2014.
En todo caso, la reducción en provisiones debida al menor volumen de activos dudosos
(que han disminuido un 22 %) permitió compensar parcialmente la caída en los diferentes
márgenes.
 
A la incertidumbre en los mercados contribuyeron también las dudas sobre determinados
desarrollos regulatorios y sus implicaciones prácticas, tales como la entrada en
vigor de las nuevas reglas de bail-in en Europa y el posible efecto de los límites a la retribución
de instrumentos de capital regulatorio, como el capital adicional de nivel 1,
AT1, por sus siglas en inglés.

En todo caso, la solvencia de las entidades españolas, siguió aumentando y en diciembre
de 2015 la ratio de capital ordinario de nivel 1 (CET1) se situó en el 12,6 %, cerca de un
punto porcentual superior a la de hace un año.
 
¿Factores de riesgo?
 
1.     Entorno de tipos de interés muy reducidos y baja rentabilidad del negocio bancario doméstico, y un volumen de actividad bancaria queno crece, junto con un nivel de activos dudosos elevado, aunque decreciente.

2.     Empeoramiento de las perspectivas de crecimiento de la economía internacional y española, incluidas aquellas economías en las que lasentidades españolas tienen su exposición en el extranjero.

3.     Ajustes a la baja en los precios de los activos financieros, con especial impacto en los valores de renta variable, que pueden llegar a presionar al alza la prima de riesgo soberana y la correspondiente a emisiones privadas
 
El primer factor está relacionado con la reducida rentabilidad del negocio bancario. Como ya
se señaló en el anterior Informe de Estabilidad Financiera (IEF), el mantenimiento de un entorno
de bajos tipos de interés, unido a un nivel de actividad aún en fase de recuperación,
puede llegar a afectar a la solvencia de las entidades, vía menor contribución de resultados
a la generación de reservas. El segundo factor de riesgo hace referencia al posible empeoramiento
de las perspectivas de crecimiento económico, vinculado a la materialización de escenarios
de riesgo tanto de naturaleza externa como interna. El último factor de riesgo, la
corrección de los precios de los activos financieros, afecta tanto a la posición financiera de
las entidades como a su capacidad de obtención de financiación procedente del mercado.
Como también se comentó en el anterior IEF, los factores de riesgo señalados son compartidos,
aunque con un grado variable de incidencia, por el resto de sistemas bancarios de
nuestro entorno, en particular por las entidades de los países pertenecientes al Mecanismo
Único de Supervisión (MUS). La intensidad actual de los dos primeros factores se considera
que es media, y baja la del último. En cualquier caso, hay que tener en cuenta que estos tres
factores de riesgo no son independientes entre sí y que la materialización de uno de ellos
podría desencadenar la de los otros. Así, por ejemplo, un deterioro no anticipado del crecimiento
económico mundial podría llevar a una corrección de las valoraciones de los activos
financieros y presionaría adicionalmente sobre la cuenta de resultados de las entidades
 
José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España