Lectura preliminar de la inflación en la zona euro de abril queda en +0.7%, por debajo de lo esperado que era +0.8% desde el +0.5% anterior.


Otro dato más bajo de lo esperado que hace que la posible época de baja inflación se alargue un poco más, por lo que es ligeramente positivo para los programas cuantitativos.

La otra cara de la moneda la tenemos en el propio dato, aumenta, por lo que el Banco Central Europeo puede escudarse ahí para seguir aguantando un poco más esperando que la recuperación económica acabe levantando las cifras, es decir, que esto no dispara ninguna acción del BCE. Esto último parece que es lo que está afectando al euro en estos momentos, porque se aleja rápidamente de los mínimos de la sesión e intenta pasar ligeramente a positivo.