La reacción de Indra es digna de investigación ya que el viernes cerró con una mejora cercana al 4% que nos acercó a la zona de máximos de este año situados en los 9,5 euros, pero tras la presentación de los resultados ahora mismo se está desplomando más del 7%.

La realidad es que parece que el nuevo Presidente quiere saber qué es lo que tiene entre manos el negocio de forma más precisa que antaño, lo que ha acabado con cerca de 231 millones de euros que se han aparcado en concepto de sobrecostes, deterioros y provisiones. El flujo de caja libre se queda en sólo 47 millones cuando se esperaba que se superasen los 100.

Cierra 2014 con un EBITDA de 268 millones de euros, casi -10% menos que el año anterior y ligeramente por debajo de lo esperado que era estar por encima de los 270 millones.

Si miran el gráfico adjunto, debemos tener cuidado con el RSI porque está cerca de la directriz alcista desde los mínimos de noviembre nada menos.

Tampoco es buena noticia la rebaja del precio objetivo de JP Morgan a 8 euros con infraponderar.

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