El banco más pesado del súper sector bancario europeo ha presentado resultados del primer trimestre con un beneficio neto de 5200 millones de dólares desde los 6400 del año anterior, mejor de lo esperado que eran 4600 millones de dólares.

Con respecto a las ventas, descendieron hasta los 15,880 millones de dólares cuando el año anterior tuvieron 18,420 y son peor de lo esperado que eran 16,400.

Parte de la culpa la tienen los desplomes que sufrieron los mercados emergentes, que jugaron en contra de todo el negocio que tienen en Asia.

De momento siguen recortando costes y saliendo de áreas de negocio poco rentable, ya que el mercado sigue pensando que sus costes se mantienen demasiado altos.