Una baja inflación en una de las principales armas que tenía el mercado para pensar en un entorno favorable para que el gobierno chino pudiese crear medidas de estímulo, pero ahora se ha hecho todo un poco más difícil.


En marzo el IPC ha subido +2.4% con respecto al año anterior, nuevamente ayudado por un aumento del 4% en los alimentos. La parte positiva es que todo mundo está de acuerdo en que el aumento ha sido por las distorsiones propias de tener una fiesta de fin de año que no siempre son en las mismas fechas, por lo que esperan que este aumento de los precios se reduzca en los próximos meses. Aquí es donde entran en juego los precios mayoristas que siguen cayendo -2.3% en marzo cuando ya se desplomaron 2% el mes anterior. En este punto no hay buenas noticias para las mineras, ya que los productos de minería cayeron casi un 7% y parece ser que todo mundo está de acuerdo en que hay una sobrecapacidad que está afectando mucho los precios, por lo que es negativo para los precios de los metales.