Fitch elevó el rating de Irlanda hasta A- el viernes pasado, la segunda de las tres grandes agencias que eleva el rating hasta este nivel al País.  La Agencia asume que el Gobierno continuará con la consolidación fiscal  emprendida, tras superar el rescate un año atrás.
 
Lo interesante del anuncio no es tanto la decisión como el momento, considerando que tanto Moodys como S&P se han mostrado algo más escépticas sobre la situación económica y fiscal del área. Y especialmente en el caso de Francia e Italia.
 
Al final, la decisión del rating de Irlanda (como la que tomó para este país S&P en junio) confirma que las agencias de rating se pueden enfocar más ahora en la situación doméstica de los países y menos en la decisión (que sigue siendo relevante) del ECB para mejorar la situación financiera en la zona. Al final, el ECB crea unas condiciones propias para la estabilidad financiera a corto plazo pero son los gobiernos los que deben utilizar este tiempo para tomar medidas que agilicen la reducción de los desequilibrios. La mejora económica como resultado es la tercera variable a valorar por las Agencias.
 
En el siguiente cuadro están nuestras previsiones para el rating a corto y medio plazo por parte de las dos principales agencias….