Parece que hay un ligero rayo de esperanza en el horizonte con respecto a las negociaciones que se está llevando a cabo con Grecia.

Tras la reunión de pasillo de ayer con algunos de sus acreedores principales, en donde no estuvo el Presidente español, hoy el Ministro de Economía alemán dice que es un poco más optimista acerca de que se puede realizar un progreso con los problemas de Grecia tras la reunión de ayer, según ha comentado al agencia Reuters.

La famosa reunión duró como unas tres horas y se aseguró que se presentará dentro de poco una lista de reformas económicas que podrían llevar a poder lidiar con cierta garantía el problema de falta de efectivo que puede dañar al país dentro de poco tiempo.
Sin embargo, tenemos por parte de Grecia un movimiento que es contrario a lo que acabamos de decir, ya que la visita que tenía planeada Tsipras a Rusia para ver a Vladimir Putin en Moscú se ha adelantado al mes que viene, el 8 de abril, y la fecha original era nada menos que mayo.

Por lo tanto, todos los hechos dejan claramente que está intentando mantener las dos opciones, un acuerdo con Europa pero también el as la manga que supone la financiación rusa y que supondría generar un sentimiento profundo de incomodidad a toda la Unión Europea y también a la OTAN.

Ya se están alzando voces diciendo que dado el comportamiento y la actuación de Rusia con Ucrania y Crimea, no hay que menospreciar dicho movimiento porque la ventaja geoestratégica que tendría Rusia sobre Europa sería bastante importante.

El acercamiento a Rusia se ve, evidentemente, como una manera de presión para que Europa y los acreedores antepongan el respeto a unas consecuencias sin parangón de una salida de Grecia del euro y un acercamiento a Rusia que ha costado muchos años evitar, aunque no se puede obviar la unión que tienen ambos países a través de la iglesia ortodoxa, algo potenciado por la ideología de los partidos ahora en el gobierno de Grecia.

Los inversores vieron venir absolutamente todo desde hace tiempo, y siempre que hay problemas en un país de un tipo realmente importante y que amenaza con la estabilidad económica en el largo plazo y el desarrollo normal de los acontecimientos, la señal más clara aparece no en las bolsas, sino en el mercado secundario de deuda con la curva de tipos. En el momento en que la curva se invierte, poco tiempo después aparece un evento realmente gigantesco, y fíjense en el gráfico adjunto de bloomberg cómo estaba la curva de tipos de Grecia ayer, estando así ya bastante tiempo:

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