La situación de Grecia sigue siendo extraordinariamente crítica y con paso firme se dirige al momento en donde se quede sin efectivo, aumentando la presión que tienen las autoridades para hacer algo en algún sentido u otro.

Ya hemos visto que el gobierno del país ha intentado pedir al Banco Central Europeo autorización para aumentar la emisión de deuda de corto plazo y así de esa manera poder solucionar sus programas de liquidez, pero esa petición ha sido rechazada porque tirando del hilo, lo que se acaba, es haciendo que el Banco Central Europeo financie al país, algo que está prohibido por su mandato.

La situación desde ayer se ha complicado todavía más, ya que el BCE ha pedido los bancos griegos que reduzcan su exposición a la deuda del país, por lo que la demanda de esa deuda de corto plazo que emite Grecia bajaría y podría llegar a no colocarse entera, lo que aumenta sus problemas de liquidez, así que estamos metidos en una espiral que ejerce una presión gigantesca a su gobierno para que al final realice algo que de todas maneras va en contra de su programa electoral y de las promesas realizadas a los ciudadanos que les votaron.

Recordemos que desde el mes pasado ya no se puede utilizar la deuda griega como colateral para conseguir los préstamos del BCE, así que los bancos del país tienen cortada esa vía de financiación, además de no poder intervenir el programa cuantitativo en su deuda.