El factor que más está afectando los mercados a día de hoy, y que ha ido in crescendo con el tiempo, confirmado por el tono de enfado que se utilizó en la última reunión con los acreedores, hoy tiene un ligero factor de alivio, ya que aparecen informaciones acerca de que hoy el gobierno griego va a presentar un borrador de reformas legislativas a los acreedores.

Parece que con el paso atrás del mediático ministro de economía griego, las negociaciones avanzan más deprisa, lo que significa también que el tono populista del gobierno se ha rebajado.

El optimismo sobre la noticia llega exactamente hasta ahí, ya que no parece que haya ninguna novedad aparte de lo ya discutido, pero sí se espera que haya alguna medida concreta para poder atacar la corrupción y la evasión fiscal, dos de los problemas más serios que tiene Grecia y que carecían de propuestas firmes que pudiesen valorar correctamente el impacto sobre la economía. Ya nos podemos imaginar que aún acreedor lo que necesita son propuestas concretas que den resultados concretos, y no buenas intenciones.

Dentro de las medidas hay alguna que acerca el acuerdo a los acreedores, pues que parece que se va a parar el plan para aumentar el salario mínimo.