Más de un 3.5 % de subida ayer, con el Brent en estos momentos en niveles de 68.28 $ barril.

La conclusión lógica es que los inversores ahora ven el escenario macro más positivo, anticipando la subida de precios una mejora económica que hasta el momento ha frustrado las expectativas más optimistas de recuperación de la demanda. Pero, ¿de verdad es así?.

De hecho, en línea con la argumentación anterior también podríamos sugerir que la subida de tipos de la deuda respondería a este mayor optimismo económico. La caída de las bolsas, simplemente sería un ejemplo de la inestabilidad inicial ante un cambio de perspectivas sobre tipos. La subida de la volatilidad, con el VIX ayer al alza un 11.36 %, reflejaría precisamente este ajuste inicial de carteras que no amenaza la tendencia alcista de fondo del mercado. Incluso la falta de reacción del oro también reflejaría una mayor certeza sobre la orientación de la política monetaria a nivel mundial. Todo parece muy claro, ¿verdad?.
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Pero, no lo es. Por un lado, sigue habiendo una elevada oferta de crudo (y sucedáneos energéticos) que siguen pesando sobre los precios. Y los riesgos geopolíticos no han cambiado de forma radical para explicar un aumento de los precios del crudo por prima de riesgo.

En el caso de la deuda, no está del todo claro que sea un cambio de tendencia o simplemente un ajuste de carteras con un mercado muy ilíquido. Lo veremos en los próximos días.

En el caso de las bolsas, algo similar. Pero, es cierto, de la misma forma que hemos defendido la inversión en bolsa por la elevada liquidez existente y por los precios bajos relativos a la deuda, si estos dos factores se ponen en cuestión sin duda podría tener un coste en las bolsas.

Por último, el oro y el USD son otros ejemplos de falta de dirección clara del mercado a muy corto plazo. Con todo, al menos en el caso del USD, si el EUR no sigue subiendo por encima de 1.129 USD acabará retrocediendo.

José Luis Martínez Campuzano

Estratega de Citi en España