Simplemente, vean que estuvimos mucho tiempo esperando que este par consiguiese cambiar de dirección esa especie de canal bajista que ha descrito desde comienzos de enero de este año, curiosamente coincidiendo con el desarrollo de la administración de Donald Trump.

Ya saben que tiene correlación positiva con el riesgo, así que cuando vimos que intentó superar el canal bajista al alza, se vio una oportunidad de mejora para los activos de riesgo, pero la sobrecompra nos hizo girar a la baja y el punto decepcionante vino cuando volvimos otra vez a colocarnos por debajo de la parte alta del canal. El punto de soporte lo teníamos localizado en la media de 200 que ya había actuado como tal cuando entramos en sobreventa en el mes de abril. El descenso cercano al -1% que estamos teniendo en estos momentos es un golpe muy duro porque no ayuda a pensar en que la típica operación de pedir préstamos en una moneda con un tipo de interés más bajo e invertir ese dinero en activos con una rentabilidad superior, siga teniendo buena aceptación, sobre todo para seguir buscando nuevos máximos con mucha más convicción en el resto de mercados.

En cierto modo, el mercado ya nos avisó de que algo estaba pasando porque si miramos el gráfico ahora a semanas, veremos que cuando intentamos romper el canal bajista, seguido por una superación del RSI de su directriz bajista, nos dejó una muestra de interés vendedor en forma de karakasa invertida que vino seguida por una fuerte bajada la semana posterior. Ya estamos por debajo de la media de 200 semanas y el apoyo lo tenemos ahora en la media de 50, pero debemos tener muchísimo cuidado con el RSI porque está muy cerca de poner en aprietos la directriz alcista que viene desde los mínimos en sobreventa de julio del año pasado, por lo que perder todo y además crear un nuevo mínimo anual, va en contra de un apoyo explícito a los activos de riesgo.