En el gráfico adjunto se puede ver en fuerte movimiento bajista que empezó con la pérdida de la media de 200 sesiones en el segundo trimestre del año pasado, favorecido, sobre todo, por la divergencia de caminos del Banco central Europeo y la Reserva Federal.

Si se fijan, verán que el RSI está marcando muy bien la resistencia que viene desde los máximos de la sobrecompra de octubre de 2013 nada menos. Es precisamente esta tendencia la que debemos vigilar por si en algún momento el euro empezase a ganar fuerza, algo que solamente parece poder venir de una repentina mayor debilidad del dólar, ya que el programa cuantitativo es una presión bajista bastante importante para nuestra moneda única.

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