Llevamos ya durante varios días bajo la influencia de un movimiento técnico consistente en un doble techo que no ha podido ha podido llegar a la zona de resistencia más clara que consiste en los mínimos de enero y con extensión al 38,2% del retroceso de Fibonacci de la bajada desde los últimos máximos significativos.

Sin embargo, tampoco hemos podido alcanzar de forma clara el soporte de los mínimos de marzo, pero ayer cerramos lejos de mínimos del día dejando una Karakasa el punto más bajo de la bajada desde los máximos de este mes, lo que empieza a sugerir que algún freno se está pisando.

Tampoco nos está viniendo bien las cifras de precios mayoristas de Alemania y la producción industrial de la zona euro, ya que la recuperación vista en ambas cosas, sugiere una recuperación interna, por lo menos en estas cifras, que ayudarían a reducir las expectativas de duración del programa cuantitativo, por lo que son negativas para el mercado y también positivas para el euro, lo que hace daño a las exportadoras.
En cualquier caso, estamos en temporada de resultados trimestral, así que la volatilidad teórica que van a tener los operadores, se reflejan todos los mercados.

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