Ayer cerramos lejos de máximos del día, lo que nos deja una karakasa invertida marcando una resistencia de corto plazo que puede quedar viva hasta que tengamos encima de la mesa lo que la reserva federal tenga que decirnos está tarde, hora española.

De momento la sobreventa sigue reduciéndose y poco a poco intentamos salir de ella, pero el veredicto a la misma depende de Estados Unidos, influencia directa no sobre el euro sino sobre el dólar.
eurusd