El evento gordo de la semana está situado el jueves que viene en esa reunión del BCE, algo que probablemente no sólo mueva al euro sino también al dólar, así que es normal que los operadores se entretengan en operaciones intradía mientras se espera a ese momento que puede generar una tendencia un poco más de medio plazo.
 
En este momento estamos prácticamente planos, con el máximo del día otra vez en la zona de la media de 200 sesiones junto con el retroceso del 38,2% de la bajada desde los máximos del mes pasado.
 
En general, nos mantenemos en la órbita de la parte baja del canal alcista reciente a la espera de ver qué decide Draghi.

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