En la primera parte de la sesión europea, este par se está tomando un respiro de -0,31% tras abordar una de las primeras directrices bajistas que hemos podido formar en la evolución de la cotización en los últimos meses.

La situación de Grecia es inestable y afecta directamente a la percepción que tienen los inversores del riesgo de la moneda única, por lo que siempre que estamos en un tramo de subida, debemos estar pendientes de algunas zonas de referencia por si la preocupación se tornase en desmedida.

Una de las cosas que debemos tener en cuenta se ve perfectamente en el gráfico adjunto, ya que la muestra de interés comprador en la zona de los mínimos de abril nos ha generado un rebote que nos ha dejado una directriz alcista en el RSI desde los mínimos de marzo, así que una pérdida de la misma podría complicarnos la existencia.
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